Nuestro manifiesto

En a·emotional light, la emoción adquiere un valor propio. El valor de lo hecho a mano, de lo singular y lo exclusivo. Para nosotros, la luz es un medio para evocar emociones, igual que lo son la música o el arte. Esa visión es la que nos lleva a entender nuestros diseños como creaciones de sastre, piezas confeccionadas individualmente y de forma artesanal, pensadas para iluminar espacios, personas y momentos.

 

La historia de a·emotional light está compuesta por luz, experimentación y artesanía. Ubicado en el norte de España, durante más de 25 años nuestro taller funcionó como laboratorio artístico. Es por eso por lo que desde el origen, nuestras lámparas han buscado destacar con una identidad única, capaz de sorprender y emocionar.

 

Como empresa nacida junto al Atlántico, a·emotional light ha crecido bajo la influencia de diversas culturas, consolidando un fuerte lazo con lo local, pero sin apartar la vista de lo que sucede fuera de nuestras fronteras. De nuestra tierra al mundo; del mundo a nuestra tierra. Esta filosofía transoceánica, junto con el know-how artesanal de quienes, desde 1994, han dado forma a nuestras lámparas, nos ha convertido en uno de los principales fabricantes de iluminación decorativa, actualmente presente en más de 60 países.

 

Nuestra visión a largo plazo se centra en crear luminarias que perduren en el tiempo. Por eso, apostamos por diseñadores que compartan el reto de emocionar mediante la expresividad formal, material y funcional. La actualidad de a·emotional light es una evolución, un aprendizaje continúo con nuevos agentes implicados en hacernos seguir explorando, creando y sorprendiendo mientras avanzamos hacia un horizonte de innovación y vanguardia.